Parte 2: El Secreto tras el Poder
Julián vivía en una realidad distorsionada. Estaba obsesionado con impresionar a Maxwell Thorne, el CEO interino, con la esperanza de obtener un ascenso al consejo directivo. Durante el trayecto a la gala, no dejaba de hablar sobre el "misterioso presidente" del Grupo Zenith, un inversor silencioso que había rescatado a la empresa de la bancarrota apenas seis meses atrás.
—Si juego bien mis cartas, el consejo me promoverá este año —afirmó con suficiencia—. Dicen que el verdadero dueño podría aparecer esta noche.
Yo guardé silencio, limitándome a sonreír. Mi abuelo me había dejado una herencia considerable, un patrimonio que manejé con discreción y astucia. Con el tiempo, me especialicé en adquirir compañías en dificultades para reconstruirlas y devolverles su prestigio. El Grupo Zenith había sido mi adquisición más reciente, gestionada a través de un fondo de inversión privado que protegía mi identidad. Julián estaba tan cegado por su propia ambición que nunca se detuvo a preguntar de dónde provenía el capital que respaldaba nuestra vida ni quién era realmente la persona que compartía su mesa.