Me escondí detrás de una máquina expendedora antes de que alguno de los dos me viera. El corazón me golpeaba tan fuerte que apenas podía oír otra cosa. La mujer era joven, muy embarazada; su vientre se marcaba claramente bajo un suéter holgado. Se rió de algo que Greg dijo… y él se rió también, esa risa verdadera que nunca le regalaba a los extraños.
¿Por qué estaba ahí? Se suponía que estaba trabajando. ¿Por qué la tocaba así?
Caminaron hacia la salida.
No pensé. No planeé. Los seguí.
Afuera, Greg le abrió la puerta del coche, la ayudó a subir con un cuidado que me dolió en el pecho. Cuando el auto arrancó, me quedé inmóvil unos segundos y luego pedí un Uber, con las manos temblándome tanto que casi se me cae el celular.
—Siga al sedán azul de adelante, por favor —le dije al conductor cuando arrancamos.
Me miró por el espejo, asintió, y no hizo preguntas.
Se detuvieron frente a una casa pequeña en una calle tranquila, nada lujosa, pero acogedora, con campanitas colgando en el porche. Greg ayudó a la mujer a bajar; su mano se quedó un segundo más en la parte baja de su espalda antes de entrar juntos.
Pagué y me bajé unas casas más adelante. Las piernas me temblaban como si no fueran mías.
Cuando toqué la puerta, se abrió casi de inmediato.
El color se le fue del rostro a Greg.
—¿Elaine? —su voz se quebró—. ¿Qué haces aquí?
—Creo que esa pregunta debería hacerla yo —dije, entrando antes de perder el valor.
La mujer embarazada estaba en la sala, con una mano sobre el vientre. Sus ojos se abrieron al verme. Era joven, quizá de veintitantos, con los mismos ojos oscuros de Greg y ese pequeño pliegue entre las cejas cuando fruncía el ceño.
—Vengo de hacerme un ultrasonido —dije, con la voz temblorosa—. Porque yo también estoy embarazada.
Greg parecía a punto de desmoronarse....
En ese momento, sentí que el mundo se me venía encima… porque nada me había preparado para lo que estaba a punto de escuchar.
La verdad no era una traición…
Fui sola a hacerme un ultrasonido…Au y ahí descubrí que el esposo perfecto a mis ojos caminaba con ternura junto a otra mujer.