Mi cuñado cambió las cerraduras de la casa que regalé a mis padres, los dejó llorando con maletas en el porche y dijo: “Ya no es suya”, frente a todos.-olweny Au

Aquella imagen me atravesó el pecho con una violencia extraña, porque no vi equipaje; vi desalojo, humillación y una crueldad tan premeditada que hasta el aire me supo metálico.