Mi marido se burló de mi edad y me dejó por una chica de 26 años en Roma, pensando que era demasiado débil para defenderme. Lo que no sabía era que yo estaba vendiendo su Jaguar clásico y despilfarrando nuestra fortuna mientras él celebraba su infidelidad.Shf ¡Que se prepare para cuando vea la puerta principal cerrada con llave!


Parte 4 Final: La puerta cerrada

Cinco días después, Richard aterrizó furioso.

El vuelo desde Roma había sido un infierno. Sarah apenas le hablaba desde que descubrió que sus tarjetas estaban bloqueadas. La fantasía glamorosa empezaba a evaporarse.

Cuando el taxi se detuvo frente a la casa, Richard salió apresuradamente.

Y se quedó paralizado.

Las cerraduras habían cambiado.

Sus maletas seguían en la acera cuando intentó abrir la puerta.

Nada.

Golpeó con fuerza.

—¡CLARINE!

Silencio.

Volvió a golpear.

Finalmente, la puerta se abrió apenas unos centímetros.

Clarine apareció impecable. Cabello arreglado. Labios rojos. Un vestido azul marino que él ni siquiera recordaba haber visto antes.

Parecía… distinta.

Más alta, aunque no hubiera crecido ni un centímetro.

Más fuerte.

Más viva.

Richard intentó entrar.

Ella bloqueó el paso.

—¿Qué demonios significa esto?

Clarine lo observó unos segundos antes de responder.

—Significa que ya no vivo para servirte.

—Esta es mi casa.

Ella sonrió lentamente.

—No exactamente. Mi abogado piensa distinto.

Le entregó un sobre.

Richard lo abrió temblando.

Documentos legales.

Congelación de activos.

Demanda de divorcio.

Investigación financiera.

Y una lista detallada de cuentas ocultas que Clarine había descubierto.

Su rostro perdió color.

—Clarine… podemos hablar de esto.

—¿Ahora quieres hablar?

Él bajó la voz.

—Cometí un error.

Ella soltó una pequeña risa incrédula.