Solo un número desconocido.
Sentí un vacío en el estómago.
—Víctor… necesito saber todo lo que pasó cuando llegó aquí.
Mi amigo dudó antes de hablar.
—La dejó una camioneta negra. Sin placas. Dos hombres bajaron a Valeria y desaparecieron antes de que seguridad reaccionara.
—¿Rodrigo vino con ellos?
—No.
Miré otra vez el mensaje.
SI DESCUBRE LO DE MONTERREY…
Entonces recordé algo.
Hace dos años, Rodrigo desapareció tres semanas “por trabajo”. Dijo que estaba cerrando contratos en Monterrey para una empresa de dispositivos quirúrgicos.
Cuando volvió, Valeria parecía distinta. Más callada. Más ansiosa.
Y ahora entendía por qué.
En ese momento, el teléfono de Valeria vibró.
Número privado.
Contesté sin hablar.
Respiración.
Lenta. Calmadamente lenta.